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Discovery Channel
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La historia de Misión Espacial
Especial de Misión Espacial para televisión
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Conoce a los científicos
Michio Kaku
Jack Horner
Stephen W. Hawking
J. Craig Venter
Dr. James Garvin
Victoria Meadows
Wayne Barlowe
Randy Pollock
Joan Horvath
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Curtis Clark
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El Sistema Darwin
Darwin IV
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Datos de extraterrestres
Lengua de flecha
Púa de playa
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Ninfa caminante del mar
Lomo arbolado
Giro-corredor
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Littoralope
Cabeza puntiaguda
Ensartador
Chupador de troncos
Unth
Section 4.15
Extraterrestres alternativos
La búsqueda de nuevos mundos
La NASA y el Programa SETI
La zona habitable
El surgimiento de la vida
Extraterrestres en la ciencia ficción I
Extraterrestres en la ciencia ficción II
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Wallpapers
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Discusiones extraterrestres
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Extraterrestres alternativos
En octubre y noviembre de 1997, y en abril de 1999, los astrónomos a bordo del Telescopio Espacial Hubble de la NASA, usando la Cámara Planetaria de Campo Amplio 2,  captaron la Burbuja Nebula (NGC 7635) con una claridad sin precedentes.
El surgimiento de la vida: los entornos extraterrestres y la fisiología

Si un planeta necesita permanecer en la zona habitable de un sol, y reunir todas las condiciones planetarias necesarias como para sustentar la vida, ¿cuáles son las condiciones que necesita dicho planeta para producir formas de vida inteligente?

No podemos estar seguros de cuán probable es que surjan formas de vida en otros mundos. Sólo sabemos que la evolución de hasta la más simple de las criaturas de la Tierra, sigue una secuencia de eventos fortuitos; y que esto es lo que hace parecer que la evolución de una vida compleja en otra parte del universo, sea muy poco probable.

Los seis elementos más abundantes en el cosmos son el hidrógeno, el helio, el oxígeno, el carbono, el neón y el nitrógeno –el compuesto químico de la vida en la Tierra está basado en la riqueza cósmica de estos elementos. Ya que la vida es un fenómeno tan complejo –y sabemos que de hecho tiende a formar estructuras más y más complejas- es inevitable que las moléculas complejas como el carbono y el silicio, conformen el núcleo o hasta moléculas complejas más grandes.

La disponibilidad de agua, es lo que hace posible la vida en la Tierra –el agua, como un solvente, permite distintas formas de reacciones químicas. Pero, ¿podría otro tipo de química ser capaz de sustentar formas alternativas de vida? Por ejemplo ¿podría florecer la vida en los puntos extremos de variación de temperatura, si otro complejo molecular que no fuera el agua, actuara como solvente reactivo para la química de un mundo alternativo?

En este momento, cualquiera de estos debates es mera especulación. Es incluso más inútil especular con qué formas de tecnología alternativa podrían ser producidas por formas de vida inteligentes, si no existieran en base a carbono, o vivieran en ambientes ultra fríos o ultra calurosos.

Los escritores de ciencia ficción son posiblemente los más especulativos cuando llegan a este tema, y la exploración de otros mundos es uno de los temas de ciencia ficción más perdurables. Durante los años de auge de la ciencia ficción, Marte era el planeta más idealizado de nuestro sistema solar, y del cual más se ha escrito. De igual forma, Venus fue un tema popular durante la primera mitad del Siglo XX.

Sin parar de fantasear acerca de los planetas intrasolares, los escritores de ciencia ficción también han creado miles de planetas ficticios, siguiendo algunos principios científicos básicos, que los ayudaron a explicar las formas que podría adoptar la vida extraterrestre en esos planetas.
Tales planetas, exploran ambientes sociales insólitos –culturas primitivas, extremos políticos o religiosos, sociedades pseudomedievales- o contienen entornos físicos poco frecuentes como climas únicos del ártico, la jungla, el desierto o los mundos estériles.

Imágenes ® DNI, NASA