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La mayor aventura del género humano se encuentra a pocas décadas de aquí. Durante este siglo, sondas espaciales no tripuladas equipadas con inteligencia artificial, serán enviadas para buscar vida en los planetas más allá de nuestro sistema solar. Pero, ¿qué pasará cuando la encontremos?
Darwin IV, ubicado a 6,5 años luz de la Tierra, tiene dos soles y el 60 por ciento de la gravedad de la Tierra. Habiendo identificado a Darwin IV como un medio ambiente que podría sustentar vida, la Tierra envía una misión piloto no tripulada, compuesta por una “nave madre” –apodada Von Braun– y tres sondas: Balboa, da Vinci y Newton. Su objetivo es encontrar y evaluar cualquier forma de vida sobre Darwin IV. “Con nuestros emisarios robóticos, seremos mucho más que los espectadores que somos hoy en día”, observa el Dr. James Garvin, Científico principal de la NASA. “Pero eso está bien... ellos se comportarán más como nosotros, en el sentido de que observarán, extraerán la información, comprenderán las anomalías y encontrarán los lugares más relevantes.” |
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