El trabajo de los sherpas es quizás uno de los más arriesgados del planeta. Son los guías que ayudan a los montañistas a escalar el monte Everest. Deben conocer caminos estrechos y helados, pelear una y otra vez contra el oxígeno escaso, saber predecir un clima por momentos furioso y evitar riesgos que ya cobraron cientos de víctimas. Para muchos llegar a la cima es una proeza, para ellos, apenas un trabajo. |