¿Quién se anima a aceptar un trabajo que implique manipular alimañas, meter las manos en las substancias más repugnantes y exponerse a olores que harían desmayar a un hombre común? Recorramos las profesiones más extravagantes y sumerjámonos, por unos minutos, en un mundo plagado de momentos que muchos querrán olvidar. |