|
Compartiendo a mamá
Cuando hablamos de dos niños dentro del vientre materno, debemos hacer una diferencia fundamental. Si ellos provienen de la unión de un solo óvulo y espermatozoide, que luego se subdividió en dos embriones, estamos hablando de gemelos idénticos. Ellos comparten en un todo el material genético y, por lo tanto, tendrán el mismo sexo. También comparten la placenta y la bolsa dentro del útero. A este embarazo también se le llama “univitelino” o idéntico, y verdaderamente los niños serán físicamente muy parecidos.
Si en cambio se han formado a partir de dos óvulos fecundados por dos espermatozoides, es el caso de los mellizos. También se llama a este embarazo “bivitelino” o fraterno. Al no compartir exactamente la misma carga genética, ellos pueden tener distinto sexo y aun ser muy distintos físicamente, aunque parecidos como dos hermanos normales. También se encuentran cada uno en una bolsa diferente dentro del útero y a cada uno los nutre una placenta independiente. Por lo demás, cada uno llevará su gestación sin depender en nada de su hermanito, y sólo será al momento del parto cuando podrá existir más probabilidad de necesitar una operación cesárea, ya que es posible que se dificulte la correcta ubicación de las cabecitas frente al canal del parto. Así y todo, la mitad de las embarazadas de mellizos dan a luz por parto natural.
|