El papiro fue utilizado por primera vez alrededor del año 4000 aC y se convirtió en una de las mayores exportaciones de Egipto. Era producido bajo monopolio del estado, y su proceso de producción estaba secretamente guardado. A diferencia del papel, que está hecho con la pulpa de las fibras de plantas, el papiro se elabora a partir de tiras finamente cortadas de los tallos de las cañas del papiro, sumergidas por tres días hasta clarificarse. Las tiras son colocadas sobre una tela de lino, primero horizontalmente y luego en forma vertical. Ellas son apiladas y luego colgadas para secarse al sol. La producción de papiros se detuvo al inventarse el papel en China, en el año 105 dC. En 1965 un científico egipcio redescubrió el secreto de su elaboración.