Isis fue venerada a través del reino durante casi toda la historia egipcia, aunque su principal centro de culto estaba en File. Ella figura en la mitología, donde utilizó sus poderes mágicos para infundirle nuevamente la vida a su esposo Osiris, luego de haber sido asesinado y cortado su cuerpo en pedazos. Ganó sus poderes engañando a Rá, cuando lo hizo revelar su nombre secreto. Rá estaba viejo y a veces babeaba. Isis juntó su saliva y la convirtió en una serpiente venenosa que lo mordió, prometiendo curarlo sólo si él revelaba su nombre secreto. Rá en su agonía se lo dijo y, haciéndolo, pasó sus poderes mágicos a la diosa.