Rá tomaba distintas formas a lo largo del día. Era un dios viviente durante el día y uno muerto durante la noche. Nacía al amanecer como un niño pequeño, se convertía en hombre al medio día, para terminar siendo un anciano hacia el atardecer –únicamente para renacer a la mañana siguiente. Durante este tiempo él navegaba a través de los cielos en un bote llamado la “Barca de millones de años”. De esta forma los egipcios explicaban el traslado del sol a través del cielo. El culto al dios del sol Rá, tenía su base en Heliópolis. Se creía que él había engendrado reyes y a todos los dioses importantes.