Para algunos podría resultar perfectamente razonable que alguien les tenga temor a las serpientes. Pero,
¿qué sucedería si alguien le tuviera terror a las polillas, a los saltamontes o a un cachorro de perro?
Muchas personas sufren de miedos que en casos extremos se transforma en una auténtica fobia. El terror
es tal que puede alterar el comportamiento cotidiano hasta situaciones que aunque a muchos les
resultarían graciosas, conducen a sus protagonistas al terror y al llanto. ¿Qué puede hacer una persona
que padece una fobia? Sin duda alguna, acudir al Centro de Tratamiento de la Ansiedad de Sacramento
dirigido por la doctora Robin Zasio.
A partir del martes 8 de mayo, a las 9 P E/P.