La madrugada del 4 de junio de 1998, Patricia Aggio Longo, embarazada de siete meses, fue encontrada muerta de dos disparos dentro de una camioneta. Su marido, el fiscal Igor Ferreira da Silva, avisó a la policía después de denunciar que su esposa había sido secuestrada junto a la camioneta que él manejaba.

En un primer momento la investigación se orientó hacia el secuestro y posterior asesinato. Las descripciones que había dado Ferreira da Silva sirvieron de guía a los investigadores, quienes lograron detener a un hombre que posteriormente no fue reconocido por el denunciante. De esta manera comenzaron las contradicciones. Los propios compañeros del fiscal fueron los que desviaron el rumbo de la investigación. Tal vez una discusión de pareja terminó enfureciendo a Igor hasta el punto de matar a su mujer y a su propio hijo o quizás Patricia no pudo contenerse más y le confesó que el hijo que esperaba no era de él.

En un principio las pericias no eran lo suficientemente fructíferas como para confirmar que Igor Ferreira da Silva había asesinado a su mujer. Llegados a este punto, el allanamiento en el domicilio de Ferreira resultó fundamental. Allí se encontraron 43 cartuchos de una pistola calibre 380, la misma que se había utilizado para asesinar a Patricia. Las pericias indicaron que las marcas de gatillo halladas en los cartuchos recogidos en la casa de Ferreira da Silva eran iguales a las de los cartuchos que se encontraron en la camioneta la noche del crimen.

Sus propios compañeros lo condenaron unánimemente a pasar 16 años y cuatro meses en prisión con régimen cerrado por el asesinato de su mujer, producirle el aborto del niño que llevaba en su vientre y portación ilegal de armas. El joven fiscal de carrera promisoria en el Ministerio Público jamás se presentó ante la justicia. Desapareció antes de que la policía pudiera encontrarlo.

Vivió prófugo durante ocho años y la policía brasileña e Interpol lo buscaron durante todo ese tiempo.

El 19 de octubre de 2009 se entregó en el Distrito Policial 18º de la zona este de San Pablo. A partir del 2012 podrá disfrutar de un régimen semi-abierto que le permitirá salir a trabajar durante el día.