La adolescente Noelia vive en Buenos Aires y se enferma todo el tiempo. Sus padres buscan ayuda médica pero ningún doctor logra averiguar que es lo que tiene.

Noelia confiesa a sus padres, Carlos y Fabiana, que tres fantasmas se le presentan continuamente. Escépticos, la llevan ante un sacerdote, quien les confirma que Noelia está poseída por tres espíritus.

Después de realizar un duro ritual de exorcismo, el sacerdote expulsa a dos de ellos. Pero el tercero se resiste a abandonar a la joven.