El Titanic, lujoso barco a vapor inglés, tenía 269 metros de largo, una característica que lo convertía en la embarcación más grande de su tiempo. Debido a su famosa construcción en acero, era considerado un barco totalmente insumergible. Sin embargo, en su viaje inaugural desde Southampton a Nueva York su destino quedó sellado para siempre. Durante la noche del 14 de abril de 1912, a aproximadamente 153 kilómetros al sur de los Grandes Bancos de Terranova, el Titanic colisionó con un enorme iceberg.

El casco del buque resultó seriamente dañado y toneladas de agua inundaron sus compartimientos. Finalmente, el Titanic se partió en dos hundiéndose en las profundidades del océano. Debido a que no había suficientes botes salvavidas, apenas 705 de los 1.311 pasajeros y 897 miembros de la tripulación consiguieron salvar su vida.

El dramático hundimiento de este lujoso trasatlántico sigue siendo una de las más terribles catástrofes de la historia de la navegación.