Uno de los objetos más simples que se conocen, y por la misma razón, uno de los más conocidos en todo el mundo. Un clip es un adminículo que permite unir papeles, folios, cartulinas, documentos; no suele faltar en ninguna oficina, en ningún escritorio.
Entre sus múltiples ventajas se cuenta el hecho de que no lastima los papeles ni a quien los manipula, se puede poner -y quitar- con extrema facilidad, y es capaz de unir un par de hojas o varias (los clips de buen tamaño pueden abrochar gran cantidad de papel). Por otra parte, un clip es livianísimo (casi no tiene peso) y súper económico.
Sin embargo, lo que no deja de sorprender es su extrema sencillez: unos diez centímetros de alambre doblados adecuadamente. A él se ha recurrido reiteradas veces cuando se busca un ejemplo de "idea simple".
Pero el mercado no es tan simple. Multitud de patentes e infinidad de modelos, aunque todos basados en similar principio, se han disputado el liderazgo. Hoy existen clips de diversos materiales metálicos y plásticos en una enorme variedad de formas y colores. Muchos de ellos incorporan, además, elementos decorativos.