| Dato Curioso |
| Los practicantes de kendo son entrenados para vencer cuatro barreras mentales –el miedo, la duda, la sorpresa y la confusión. |
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Historia y filosofía
El Kendo, traducido como “el camino de la espada”, deriva del antiguo arte marcial tradicional japonés llamado kenjutsu. Esta disciplina se remonta al año 789 dC, y su desarrollo se vincula al antiguo arte de la confección de espadas y a la esgrima. Durante esta época, los jóvenes de la nobleza en la ciudad de Nara (en esa época capital del Japón), eran instruídos en el komutachi, el ejercicio de la espada.
Japón experimentó una fase de estabilidad durante los primeros años del período Tokugawa, para los años 1600-1700, y fue ahí que el kenjutsu se convirtió en más intelectual y filosófico, transformándose en el moderno kendo. Mientras que el kendo y el kenjutsu eran practicados casi exclusivamente por los bushi, o previamente por la clase guerrera, hoy en día el kendo es practicado por casi cualquier persona. También en Japón, muchas escuelas secundarias lo incluyen como parte de sus asignaturas.
Musashi Miyamoto, uno de los esgrimistas más famosos del Japón, dijo una vez que “para ganar la batalla hay que estar preparado para morir”. Esta es la filosofía del kendo –los practicantes que tienen miedo de ser golpeados, con frecuencia pierden mentalmente y, en consecuencia, son derrotados. En el kendo, el énfasis está puesto en tomar la iniciativa y apoderarse del control.
Entrenamiento del kendo
El entrenamiento del kendo incluye el uso del shinai, o espada hecha de bambú partido, y quienes lo practican visten una amplia armadura protectora conocida como bogu. Los puntos se computan con los golpes propinados con técnicas adecuadas, en objetivos válidos en el cuerpo del oponente. Quienes practican el kendo están entrenados para reaccionar intuitivamente, con fluidez y elegancia. La velocidad y el movimiento del cuerpo son la clave para dar un golpe acertado.
El kendo pone un gran énfasis en los valores morales, la disciplina y el autocontrol. Sus seguidores son entrenados para vencer cuatro barreras mentales profundamente arraigadas –el miedo, la duda, la sorpresa y la confusión, conocidas colectivamente como los “cuatro venenos del kendo”.
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