|
Los propulsores son los enormes cohetes que impulsan a la nave espacial o vehículo de carga hacia la órbita.
Existen dos tipos de sistemas de despegue: el Vehículo de Propulsión Prescindible (ELV), desarrollado a partir de misiles balísticos en los 50, el cual sólo puede ser utilizado una vez. Los tanques de combustible y los cohetes son desechados después del lanzamiento en un proceso llamado “nivelación”, lo que significa que la nave espacial no usa energía transportando piezas que no necesita.
Todos los satélites y las sondas utilizan Vehículos de Propulsión Prescindible (ELV). La única nave que usa Vehículos de Propulsión Reutilizable (RLV) es el transbordador espacial de Estados Unidos. Éste último desecha sus tanques de combustible al despegar, conservando sus cohetes, los cuales, después de ser reparados pueden ser utilizados nuevamente.
|