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| Quimera, una criatura mítica en una pintura griega de cerámica. |
La cerámica representa un importante enlace con el pasado, gracias a su durabilidad y su uso difundido. Ánforas decorativas, envases para mezclar, tazas y frascos de aceite son los mejores medios de supervivencia de la pintura griega, mientras que la distribución de los residuos de cerámica posibilitan un registro de las antiguas rutas de comercio.
La pintura sobre cerámica empezó con el Período Geométrico de los siglos VIII y IX a.C.; sus distintivos patrones griegos, diseños abstractos y figuras en forma de palillo eran muy populares. Más popular todavía fue el estilo corintio de los siglos V y VI a.C. Las figuras negras en forma de palillo fueron remplazadas por escenas realistas y coloridas de personas y animales, separadas con decoraciones florales, probablemente inspiradas en el arte de Medio Oriente.
La cerámica corintia fue finalmente despojada del dominio del mercado, por el trabajo de Figura Negra Ateniense (y más adelante por la figura Roja) del mismo tiempo. Los diseños decorativos fueron abandonados en favor de escenas de la mitología o de la vida diaria, con detalles finamente tallados, que les añadía profundidad y realismo.
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