| DATO CURIOSO |
| Las “vírgenes del Sol” tejían ropa fina, de lana de vicuña, para el Inca. |
|
Las “vírgenes del Sol” y las esposas del Inca, eran mujeres escogidas para ser educadas en los conventos de Cuzco y de las ciudades importantes de provincia. Los españoles se llegaron a confundir cuando vieron tantas vírgenes y conventos y, finalmente, no distinguieron unas de otras; pero eran muy diferentes entre sí.
Las “vírgenes del Sol” eran mujeres escogidas, por su linaje y por su hermosura, para aprender a tejer ropa fina de lana de vicuña para su esposo, el Sol. Como el Sol no podía vestir esos atuendos, se los enviaba al Inca por ser su hijo natural y heredero. Cuando el Inca completaba su guardarropa, mandaba que los vestidos restantes fueran sacrificados al dios Sol.
El otro grupo de mujeres escogidas eran las esposas del Inca. Sus conventos estaban en todas las ciudades notables, pues se reclutaban en las provincias del Imperio. En estos conventos se reunían doncellas de diversas extracciones. Muchas eran de sangre real o eran hijas de nobles y de curacas pero, la mayor parte, procedían del pueblo y eran mujeres de una belleza sobresaliente.
En los conventos vivían y se educaban las mujeres que serían nombradas esposas secundarias del Inca, y aquellas que finalmente no eran escogidas. Mientras las primeras eran destinadas al gran palacio de Cuzco, las segundas se quedaban en los conventos provinciales, donde se mantenían vírgenes toda su vida. Cuando eran ancianas, se las dejaba elegir entre morirse en el convento o regresar a sus ciudades de nacimiento.
|