| DATO CURIOSO |
| En algunos casos, los caminos de los Incas ascendían hasta 5.000 metros de altura. |
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Los Incas son considerados excelentes ingenieros viales. Los caminos que construyeron se extendieron en todos los sentidos del Imperio, constituyendo una red de 40.000 kilómetros de longitud.
Había dos grandes caminos que iban de norte a sur. Uno por la costa y otro por la parte alta de las sierras, desde Ecuador hasta Chile y el norte de Argentina. Una compleja red secundaria penetraba selvas, bordeaba valles y ascendía, en algún caso, hasta 5.000 metros de altura.
Como los Incas no empleaban vehículos, bastaba una superficie que permitiera transitar cómodamente hombres y llamas. Los caminos eran lo más rectos posibles a fin de hacer ganar tiempo a los viajeros y a los correos. Es por eso que con frecuencia trepaban las pendientes de las montañas por largas escaleras, o cruzaban ríos con puentes hechos de fuertes sogas o de piedra.
El Camino del Inca era en realidad mucho más que una simple vialidad que unía las diferentes ciudades, geografías y ecosistemas del Imperio. Representaba la presencia simbólica del poder y autoridad del Estado inca, cuyo uso era exclusivo de sus miembros.
Además, facilitaba la recaudación de tributos, a los que todos los habitantes estaban obligados, y el transporte de la población que estaba forzada a realizar trabajos individuales en beneficio del Estado, los curacas o los sacerdotes.
Por último, agilizaba el desplazamiento de los ejércitos y, a través de sus conquistas, la imposición a casi un centenar de pueblos de las leyes, las creencias religiosas y la lengua oficial incaica.
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