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El primer paso para el cuidado de la moto, es limpiar tu máquina en forma regular. Esto previene la corrosión y significa que le das una buena mirada a las cosas, lo suficientemente seguido como para detectar algún problema.
Cada pocas semanas, tómate tu tiempo para hacer algunos controles básicos. Estos deberían incluir el aceite del motor, la parte eléctrica (luces y bocina), la presión en los neumáticos (cuando están fríos), la alineación de los neumáticos, la cadena de distribución, el nivel del líquido refrigerante, el nivel del líquido de frenos y el interruptor de parada del motor. Además, haz una cuidadosa revisión de cualquier gotera de fluidos, como gasolina, líquido de frenos, aceite o líquido refrigerante. Saca al vehículo del soporte y verifica el funcionamiento de ambos frenos.
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