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¿Te aburres pronto de la decoración de tu casa?

Las posibilidades de la decoración reversible. (Getty Images, DCI)

Prueba la magia de lo reversible. ¡Que todo tenga al menos dos lados bien diferentes y tu casa se transformará fácil y pronto!

Las dos caras de tu casa

Esos tranquilos colores pastel hoy ya nos resultan aburridos. Las alegres flores de aquel estampado ahora parecen repetirse hasta el cansancio. El cálido revestimiento de madera ha llegado a transformarse en un pesado fondo que ya no quisieras ver más. Es que al momento de decorar no tuviste en cuenta que el ánimo de los habitantes de una casa puede cambiar. Que las estaciones del año son cuatro, y esto puede ser reflejado en las paredes, cortinas y mobiliario. O que existen ocasiones sociales bien distintas que merecen ser acompañadas con una decoración especial. ¡Es hora del imperio del revés! Que todo tenga al menos dos caras diferentes, y tu vida adquirirá un nuevo ritmo y dinamismo.

Un giro de novedad

Las cortinas son ideales para poner en práctica la reversibilidad. Pero en lugar de tener dos caras, ¿por qué no unir dos cortinas con dos caras cada una? Uno, dos, tres, cuatro opciones y alguna tiene que coincidir con tu humor del día de hoy.
¿Heredaste de tu familia unos hermosos y antiguos cuadros con retratos o motivos históricos?
Ni pienses en deshacerte de ellos. Pega por detrás unas láminas con obras de artistas plásticos modernos y disfruta de la diferencia.
Y es que todo lo que vaya contra la pared o esté recostado contra algo, puede ser reversible.
Un florero de loza puede tener un segundo lado de esmalte negro mate. Las puertas de un mueble pueden estar lustradas del derecho y laqueadas del revés. Sólo tienes que elegir un sistema de bisagras que admita el darlas vuelas con unos cuantos giros de destornillador.

Dos y dos, cuatro

Manteles y cubre tapizados son unos aliados muy fieles a la hora del cambio. Una mesa no tiene por qué aburrirte si cuentas con un par de manteles muy particulares, ambos reversibles, por supuesto. Uno lado tendrá un cálido tejido de hilo natural y otro de brillante y fría tafeta plateada. El segundo podrá tener un lado de negro terciopelo, muy elegante, y otro de seda estampada con unos caracteres chinos. Con los sillones y sofás seguiremos el mismo criterio.
Además del propio tapizado, podremos confeccionar unos cubre tapizados que tengan ?adivina- ¡dos lados bien distintos! Así tendremos tres opciones para no cansarnos de nuestro living. Todo gracias al revés.

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