Durante 200 años la familia real de Nepal gobernó su reino, un reino en el que sus miembros eran considerados semidioses. Esto cambió de la noche a la mañana durante una fatídica fiesta en el palacio real, cuando por razones que quizás nunca queden aclararadas, el príncipe pasó de ser un heredero racional a un asesino enfurecido y despiadado. Finalmente, sus actos conducirían a toda la nación al caos.
El pueblo de Nepal reverenciaba y respetaba enormemente a su monarquía, hasta el punto de considerar a sus miembros como dioses que caminaban entre los hombres. Nepal, gobernado durante más de 200 años por la dinastía Shah, consiguió finalmente la democracia gracias al rey Birendra, a principios de 1990.
El príncipe Dipendra, heredero real, era el favorito de su pueblo. Leal, progresista y educado en el prestigioso colegio británico de Eton, se esperaba de él que continuase las reformas democráticas de su padre una vez que accediese al trono.
Sin embargo, en un acto inesperado y espeluznante, el príncipe Dipendra masacró a su propia familia durante una fiesta en el palacio, la noche del 1ro de junio de 2001. Trece miembros de la familia real fueron asesinados o heridos. El príncipe heredero responsable de la matanza, fue proclamado rey mientras se encontraba en cuidados intensivos en el hospital.
El reinado de Dipendra duraría sólo dos días. El príncipe falleció y los acontecimientos que lo condujeron hasta el trono sacudieron las mismísimas bases de su país, llevando al pueblo al borde de la destrucción.
La conmoción por el hecho de que su venerado príncipe heredero cometiera un crimen tan terrible contra su propia familia y el país en general, impulsaron numerosas teorías conspiratorias acerca de la masacre. Algunas de estas teorías todavía persisten.
Algunos especularon con la teoría de que en la noche de la masacre, el príncipe mantuvo una pelea con su amante, Devyani, con la que le estaba prohibido casarse. Otros le echaron la culpa al consumo desmedido de drogas y alcohol durante aquella fatídica noche.
Sin embargo, la gran mayoría sospecha tanto de los insurgentes maoístas como del hermano del rey, Gyanendra, que era el único miembro de la familia que no estaba presente en la cena y que finalmente heredó el trono manchado de sangre. Todo ello a pesar de que su esposa también fue herida de gravedad durante el incidente.
La masacre condujo a la delicada situación política de Nepal a un caos, del que todavía no ha conseguido liberarse. |