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Los resultados
Fase uno: La formación de la unidad de elite, GSG 9
Como respuesta directa al ataque a las Olimpiadas de Munich y por consiguiente a la tragedia en la base aérea de Fürstenfeldbruck, el Ministro Federal de Interior decidió establecer una unidad anti-terrorista. A mediados de septiembre de 1972, el Ministro de Interior alemán anunció el establecimiento de una fuerza especial de Guardia de Frontera Federal, para defender al país de los futuros ataques terroristas. El Comandante fundador de la unidad de elite, Ulrich Wegener, declaró estar operativamente preparado en abril de 1973.
En 1977, el Grenzschutzgruppe 9 (“Grupo de Protección Fronteriza 9”, más conocido con la abreviatura de GSG 9) liberó a un avión de Lufthansa secuestrado por terroristas palestinos en Mogadishu, Somalia. La operación de rescate que consiguió liberar a más de 80 personas, consolidó la destacada reputación internacional de la unidad.
Fase dos: La liberación de los agresores mediante chantaje
Los tres terroristas que fueron capturados con vida en la pista de la base aérea militar de Fürstenfeldbruck, durante la noche del 6 de septiembre de 1972, tan sólo pasaron 53 días bajo custodia alemana. El 29 de octubre de 1972, un comando palestino secuestró el jet “Kiel” de Lufthansa, que había despegado de Beirut, con la exigencia de liberar a los secuestradores de Munich. Sorprendentemente, las autoridades alemanas cedieron a las peticiones de los terroristas luego de un corto espacio de tiempo. Varias horas más tarde, Mohammed Safady, Jamal al-Gashey y su tío Adnan, volaban hacia Libia. Esa misma noche en Trípoli, los tres ofrecieron una conferencia de prensa, permitiendo ser catalogados como los “héroes de Munich”.
¿Quería el gobierno de Alemania Occidental “deshacerse” de los extremistas palestinos lo más rápido posible porque constituían una amenaza permanente de chantaje, o porque eran testigos directos del desastre de Fürstenfeldbruck? La teoría de que la “liberación a través del chantaje” involucraba algún tipo de conspiración, fue expuesta debido a que existían muy pocos pasajeros en el avión secuestrado.
Fase tres: La respuesta de Israel –Operación “Ira de Dios”.
Después de la “liberación mediante chantaje” de los agresores sobrevivientes de Munich en octubre de 1972, un comité liderado por la Primera Ministra israelí, Golda Meir, decidió lanzar la “Operación Ira de Dios”. Al servicio secreto israelí, Mossad, se le encomendó la tarea de destruir las estructuras del terrorismo palestino, utilizando una unidad de fuerzas especiales. El líder de esta unidad especial, que recibió el nombre de “Caesarea”, era el oficial del servicio secreto, Michael “Mike” Harari. Bajo su mandato, varios equipos de impacto, cada uno formado por cinco o seis agentes, se ocuparon de localizar y eliminar a las personas que se encontraban detrás del ataque de las Olimpiadas de Munich.
Una operación particularmente espectacular del servicio secreto israelí, la “Primavera de la Juventud”, fue llevada a cabo en abril de 1973. A bordo de varios botes neumáticos, la unidad “Caesaria” comandada por Ehud Barak, que más tarde se convirtió en Primer Ministro de Israel, desembarcó en una playa cerca de Beirut, matando a numerosos activistas de la OLP entre los que se encontraban funcionarios de alto rango.
El 21 de julio de 1973, el Mossad cometió un error muy grave que generó grandes titulares. Ahmed Bouchiki, un camarero de un hotel de los Juegos de Invierno de Noruega, fue baleado frente a su esposa embarazada mientras caminaban por la calle. Paradójicamente, el marroquí no había tenido nada que ver con el ataque de las Olimpiadas de Munich. Los agentes secretos israelíes actuaron sobre una advertencia falsa, creyendo que él en realidad era Ali Hassan Salameh, un confidente de Yassir Arafat. El hombre que se creía detrás del ataque de Munich, apodado como el “Príncipe Rojo”, fue finalmente asesinado en Beirut, el 22 de enero de 1979.
Veinte años después de la sangrienta toma de rehenes de Munich, Atef Bseiso, jefe del servicio secreto palestino, se convirtió en el último hombre en ser eliminado de la lista del Mossad. Supuestamente involucrado en la organización del ataque de Munich, Bseiso fue acribillado a tiros por una unidad especial del servicio secreto israelí en un hotel de París.
Dos de los tres sobrevivientes de los agresores de Munich fueron eliminados durante la “Operación Ira de Dios”. Se dice que el tercer fedayin, Jamal al-Gashey, se encuentra escondido en África.
Mohammed Oudeh, más conocido por el nombre de Abu Daoud, también consiguió burlar a los servicios secretos. Atentaron contra su vida en un café de Varsovia en agosto de 1981, pero sobrevivió a pesar de sufrir varias heridas graves. Fue cuidado hasta reponerse en Berlín Oriental, a petición de los líderes de la OLP. Se cree que el cerebro del ataque a Munich, vive actualmente en Damasco. El jefe de la procuraduría alemana aún cuenta con una orden de detención internacional contra él.
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