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Se trató de una misión de inteligencia y de rescate llevada a cabo por las Fuerzas Militares de Colombia para liberar a varios secuestrados en poder del grupo guerrillero de las FARC*1 el dos de julio de 2008.
El plan a seguir era el siguiente: tres veces al día (por la mañana, a mediodía y a la tarde) la operadora del Mono Jojoy*2, alias Andrea, se comunicaba con cinco frentes subalternos, uno de ellos denominado el Frente Primero, bajo el mando de Gerardo Aguilar (alias César), cuya operadora era conocida como La India. En esos programas radiales, los operadores de los cinco frentes debían estar atentos para recibir las instrucciones de Jojoy, siempre impartidas a través de Andrea.
Una vez conectados los operadores en una frecuencia común, Andrea iba pasando a cada uno de ellos a una segunda frecuencia, en la que se comunicaban de manera individual. De esta forma, las instrucciones dadas a un frente las desconocían los demás. Las comunicaciones, por su parte, se desarrollaban utilizando un lenguaje cifrado. La propuesta consistía en aislar las comunicaciones de La India, la operadora de César en el Frente Primero, haciéndole creer que hablaba con Andrea, la operadora del Mono Jojoy, cuando en realidad lo hacía con una agente de inteligencia del ejército. Además, como en el programa radial intervenían los operadores de otros cuatro frentes, había que recrear sus voces para que La India creyera que la situación era completamente normal.
En el momento en el que La India quedara aislada por el engaño electrónico, aparecería en su frecuencia una India falsa, también agente del ejército, que debía recibir y responder sus mensajes.
Un mes exacto antes de la “Operación Jaque”, la falsa Andrea debía enviar un mensaje al Frente Primero que solicitaba agrupar a los rehenes en un lugar seguro para recibir a una comisión internacional. El mensaje debía gozar de toda la credibilidad posible, repitiendo el esquema operacional de las dos liberaciones unilaterales anteriores, al solicitar la ubicación de los secuestrados en un lugar seguro y accesible para los helicópteros.
Una vez que los secuestrados estuvieran reunidos en un único lugar, habría que organizar una supuesta misión humanitaria internacional, con algún tipo de pretexto, para efectuar el traslado de los secuestrados ya fuera a un tercer país o a otro frente de la guerrilla. Había que planear una estrategia al más alto nivel que hiciera creer a los guerrilleros que realmente existía un acuerdo entre los secretariados de las FARC, el Gobierno Nacional y algunos garantes del proceso, para que se llevaran a cabo las misiones humanitarias.
El escenario de la misión humanitaria para trasladar a los rehenes a otra zona podría ejecutarse con sólo dos helicópteros*3 y debería existir un pretexto creíble para subir a los secuestrados a las aeronaves. |
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