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El campeón del mundo más jóven en la Fórmula Uno, de apenas 25 años, nació en San Pablo, Brasil, el 12 de diciembre de 1946. Hijo de Wilson Fittipaldi, un conocido periodista deportivo y comentarista radial, Emerson se acercó al automovilismo de todas las formas posibles. Fue campeón de Kart en Brasil, luego campeón en Fórmula Vee, creó una exitosa compañía de accesorios para autos, se mudó a Inglaterra, pasó de la F3 a la F2 rápidamente y Colin Chapman lo contrató como tercer piloto de Lotus en 1970.
Con sólo tres carreras de F1 en su historial, Fittipaldi pasó a ser el líder del equipo Lotus después de la trágica carrera de Monza en 1970. Su compañero, Jochen Rindt, murió en una práctica, y ese mismo día Fittipaldi también chocó a gran velocidad y quedó muy mal. El otro piloto de Lotus, John Miles, abandonó el deporte ese mismo día.
Otro accidente, esta vez callejero mientras manejaba por Francia junto a su esposa, comenzó a limitar la confianza en sí mismo que hasta entonces ostentaba el piloto. Así y todo, de algú modo fortalecido, utilizó la experiencia para ganar el campeonato en 1972, y repetir corriendo para McLaren en 1974.
La sorpresiva desición de dejar ese equipo para unirse a su hermano Wilson en el patriótico intento de correr un auto subvencionado por una compañía azucarera del gobierno brasileño, Copersucar, lo quitó de los primeros planos entre 1975 y 1979.
Se convirtió luego en una estrella de las carreras de IndyCar en Estados Unidos, ganó el campeonato en 1989, y dos veces la famosa carrera Indianapolis 500. Pero en 1996 chocó violentamente en la carrera Michigan 500 y se quebró el cuello.
Mientras se estaba recuperando, y aún soñaba con volver, sufrió serias heridas en la espalda después de que su avión privado cayera cerca de una de sus residencias en Brasil. Se recuperó, dejó de correr y se convirtió en predicador de sus propias experiencias extremas. Cristiano renacido. Born-again Christian. Esa es la forma que Fittipaldi eligió para agradecer tanta suerte.
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