El equipo de Historia Virtual se enfrentó a un enorme reto al decidir producir material fílmico que luciera como película de archivo. Al considerar cómo debería procederse con la filmación, el director y su equipo se imaginaron que habían descubierto cuatro latas de películas que habían sido filmadas el 20 de julio de 1944. Esto los llevó a recrear los eventos de ese día tal y como su imaginación los llevó a creer, como si los cuatro líderes de guerra hubieran sido seguidos durante todo ese día por un camarógrafo.
Para lograr esto, el equipo analizó el aspecto del verdadero material fílmico de archivo, prestando especial atención a la manera en que fue filmado, iluminado y al modo en que se comportaba la gente que aparecía en él.
"En la realidad es muy probable que estos grandes momentos de la historia hayan sido más bien
mundanos. La gente involucrada simplemente estaba haciendo su trabajo y no estaban conscientes de estar siendo filmados o de la manera en la que serían retratados años después", explica el director de Historia Virtual David McNab. "El truco para filmar las escenas fue el ejemplo perfecto de "menos es más". Mientros menos hacían los actores, más realista lucían las imágenes falsas de archivo; de haber existido mucho movimiento o énfasis hubiera lucido más como un drama y hubiera sido menos convincente como imágenes de archivo".
La película realizada por un camarógrafo siguiendo a Hitler, Churchill, Roosevelt o Stalin en 1944, hubiera sido bastante básica, sin luz o técnicas de filmación especiales. Para poder reproducir este estilo, el director de fotografía tenía que mantener de manera simple la filmación. El resultado es que en ocasiones la película luce sub-expuesta y muy oscura y en otras ocasiones aparece sobrexpuesta, tal y como hubiera lucido de haber sido filmada en 1944.
Cada escena tuvo que ser filmada tres veces, la primera sin actores de manera de que los editores pudieran disponer de una toma limpia del fondo del estudio, la segunda con actores y la tercera con los personajes principales con un marco especial alrededor de sus caras. Estos marcos fueron especialmente diseñados como guía para las máscaras animadas por computadoras, de manera tal de que cuando fueran colocadas encima, calzaran perfectamente y siguieran cada movimiento de la cabeza sin saltos.
Una vez que fue completada la filmación en estudio, se añadió la CGI. En los planos cerrados las caras de los actores fueron remplazadas por máscaras electrónicas. Estas fueron animadas por computadoras para imitar auténticamente las caras de los líderes mientras hablaban.
Una película filmada en 1944 no tiene una apariencia moderna y uniforme. Esto significa que una vez que las máscaras CGI animadas fueron integradas en las tomas de acción real, la película tenía que ser coloreada y graduada para lucir como tomas de archivo. Los editores alteraron digitalmente el grado y el foco de cada toma, escena por escena. Los colores fueron alterados para concordar con el material de archivo original y finalmente se añadió la apariencia de película dañada para crear material fílmico que luce como de hace 60 años.
A través de todo el proceso de producción, el Director David McNab tuvo que imaginar cómo los elementos se amoldarían al estar juntos. Al dirigir a los actores en el estudio, tenía que prestar especial atención a cada detalle para asegurarse de que parecería auténtico. Al filmar la captura de movimiento para las máscaras electrónicas, tuvo que considerar la acción real que ya había filmado y asegurarse de que las expresiones faciales concordaban con los movimientos de los personajes principales.
Cuando fue grabado el diálogo, cada voz tenía que sonar exactamente como Hitler, Stalin, Churchill y Roosevelt hubieran hablado. Luego eran alteradas digitalmente para sonar como si hubieran sido grabadas con la tecnología disponible en 1944. La extensa investigación y la atención al detalle han dado como resultado un nuevo material fílmico que se ve y se oye exactamente igual a una pieza genuina.