1481: La Adoración de los Magos
El primer gran éxito de Leonardo como artista se produjo cuando los monjes de San Donato de Scopeto, un monasterio cercano a Florencia, le solicitaron que pintara la Adoración de los Magos, el culto realizado al niño Jesús por los tres sabios.
Se le exigió a Leonardo que finalizara su trabajo en el plazo máximo de dos años y medio o de lo contrario no recibiría el pago acordado. En 1483, Leonardo abandonó este proyecto a cambio de un trabajo mejor remunerado sirviendo al Duque de Milán.
A pesar de estar inconcluso, este trabajo destaca la habilidad de Leonardo para capturar nuevos detalles y matices de los sujetos familiares, brindando una nueva perspectiva a la historia relatada. Las figuras principales forman un triángulo respaldado por un arco de personajes clave en las narraciones bíblicas. Las ruinas y los soldados adversarios del fondo fueron colocados en la obra para representar el caos del mundo pagano.