Por Armando Dupont

¿Es el ser humano naturalmente bueno o naturalmente malo? Evidentemente, esta es una pregunta tan antigua como el tiempo. Lo cierto es que la historia ha demostrado que el hombre tiene la capacidad natural de matar a sus semejantes. ¿Por qué una persona mata a otra? Los motivos son muy variados y es por ello que los especialistas han logrado establecer una tipología de asesinos en función de la conducta que los lleva a matar. En su tercera temporada, Discovery Channel exhibe la serie “Instinto asesino”, con las principales historias de homicidios que han conmovido a América Latina. Este 2012, el programa se concentrará en las muertes violentas de personas de la clase alta latinoamericana. Y aquí en tudiscovery.com te proponemos abordar un tema clave de este asunto: ¿existen realmente las mentes asesinas?

Asesinos por impulso o asesinos con premeditación

Para entender el perfil de un asesino, es muy importante conocer el tipo de asesinato que comete. La violencia en la conducta agresiva con el fin de causar un daño físico o psicológico a otra persona puede ser de diferentes tipos. Puede tratarse de una violencia impulsiva o de una violencia premeditada, explicó a tudiscovery.com la doctora Feggy Ostrosky (*), directora del Laboratorio de Neuropsicología y Psicofisiología de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Los dos tipos de violencia difieren en los factores que las disparan o provocan e incluso la actividad del cerebro del asesino, los tratamientos médicos y psicológicos, así como el tipo de sentencia que se le imparte, es diferente, añadió.

En este sentido, los especialistas dividen a los asesinos en dos grandes categorías: impulsivos y premeditados.

Los impulsivos son los típicos asesinos pasionales que tienden a mostrar sentimientos de culpabilidad y que distinguen claramente el bien del mal. Cometen sus asesinatos cuando están controlados por sus emociones (celos, pasiones, etc.) o cualquier situación que les sobrepasa y no pueden controlar, explicó Ostrosky.

Sin embargo, en el caso de los asesinos premeditados se trata de una agresión que generalmente es planeada, organizada y secuenciada, aclaró Ostrosky, quien incluye en esta categoría a los asesinos en serie, a los multi-asesinos y a los asesinos a sueldo, también conocidos como sicarios.

Son los asesinos más peligrosos. A diferencia de los asesinos impulsivos, su estructura psicológica sí les permite controlar la situación. Planean sus actos y no suelen mostrar sentimientos de arrepentimiento. Saben distinguir perfectamente entre el bien y el mal pero no les importa. Un alto porcentaje de estos asesinos premeditados son psicópatas que presentan trastornos de personalidad, resumió Ostrosky. Dentro de la categoría de asesinos premeditados, Ostrosky diferenció entre las personalidades de los psicópatas y las de aquellos que sufren sociopatías, es decir, situaciones duras de aprendizaje durante la infancia que provocan que estas persones desarrollen personalidades antisociales. Este es precisamente el caso de los sicarios.

Algunos ejemplos latinoamericanos

Cuando abordamos este tema en Latinoamérica, rápidamente salen a la palestra los nombres de varios asesinos. Entre ellos el de Juana Barraza, más conocida como “La mata-viejitas”, una asesina en serie mexicana que se encuentra en prisión luego de haber matado a un número indeterminado de ancianas. Y el de Dorángel Vargas, alias “el caníbal de los Andes”, que vivía como un tranquilo vagabundo en la ciudad venezolana de San Cristóbal, hasta que se descubrió que literalmente cazaba a sus víctimas para posteriormente comerlas, guardando algunas de sus partes en la heladera.

Más recientemente, el holandés Joran van der Sloot fue condenado a 28 años de cárcel en Perú tras reconocer que había matado a la joven Stephany Flores. Es sospechoso también de la desaparición de una joven en los Estados Unidos.

Pero… ¿puede un asesino premeditado rehabilitarse y reintegrarse en la sociedad?

Para Ostrosky la respuesta está clara. Los sociópatas, a diferencia de los psicópatas que no son capaces de percibir la diferencia entre el bien y el mal, podrían ser rehabilitados en algunos casos utilizando métodos adecuados de integración social. No cabe la menor duda de que poseen una estructura psicológica y cerebral que puede experimentar las emociones, algo que por lo general no tienen los psicópatas.

¿Carecen de cura los psicópatas?

Según la experta mexicana, hasta la fecha no se ha encontrado cura alguna para la psicopatía. Para que se pueda rehabilitar a un psicópata, éste debe sentir empatía. Y la empatía es un requisito indispensable para que puedas entender a la víctima y no hacerle daño.

Desde muy pequeños, los psicópatas presentan ciertos rasgos. No se puede rehabilitar a un psicópata adulto hecho y derecho, explicó Ostrosky, quien además enfatizó que “hasta la fecha no se han encontrado las técnicas necesarias para hacerlo reversible”. En un niño, sin embargo, sí se podría abortar el proceso de psicopatía retirándolo, por ejemplo, del ambiente de abuso o violencia que a la postre pueda convertirlo en un victimario.

¿Existen mentes asesinas o personas con instinto asesino?

“Hay personas con instinto asesino y depende de la sociedad que esto se exprese o no”, concluyó Ostrosky.

(*) FEGGY OSTROSKY Feggy Ostrosky es la directora del laboratorio de Neuropsicología y Psicofisiología de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México. Es autora de 250 artículos científicos y 20 libros especializados y ha realizado investigaciones sobre el cerebro, la genética y la conducta de multi-homicidas y asesinos en serie. En su libro Mentes Asesinas, la violencia en tu cerebro (2012), publica los resultados de estas investigaciones.