LOS TERRORISTAS
Si bien los ataques terroristas del “11-M”, que dejaron 191 muertos y 1.755 heridos tenían el sello característico de los golpes de la red liderada por Osama bin Laden, los investigadores españoles determinaron que el grupo que colocó las bombas en los trenes no recibía órdenes directas de Al-Qaeda.
Siete de los terroristas, entre ellos los cabecillas y la mayoría de los que colocaron las bombas en los trenes, murieron tres semanas después de los atentados. Al verse rodeados por la Policía en un apartamento de un suburbio de Madrid, hicieron estallar la vivienda con explosivos. Junto a ellos falleció un policía del escuadrón antiterrorista.
Otros 29 implicados por la Policía fueron detenidos y juzgados, en un proceso que comenzó formalmente tres años después y culminó el 17 de julio de 2008, cuando el Tribunal Supremo español entregó las sentencias definitivas. Tres acusados recibieron penas de miles de años de cárcel, mientras que otros obtuvieron penas menores (de hasta 18 años) y algunos fueron exculpados.