El saldo
A la medianoche, el ejército y la policía habían culminado su tarea. Según el gobierno del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, 32 personas fallecieron durante los acontecimientos. Sin embargo, algunas organizaciones registraron hasta 300 muertos, mientras el Departamento de Estado de los Estados Unidos dio cuenta de entre 150 y 200 fallecidos, incluyendo 40 militares. Además de los muertos, la masacre se saldó con 1.000 estudiantes arrestados, algunos de los cuales permanecieron varios años en prisión.