Las versiones
Según el gobierno, el incidente fue provocado por un grupo de estudiantes que comenzó a disparar desde el edificio Chihuahua, lo que desató la respuesta del ejército. Esta versión nunca fue corroborada. En 2000, una investigación oficial conducida por Ignacio Carrillo Prieto, calificó lo ocurrido en la Plaza de las Tres Culturas como un “genocidio” destinado a “aniquilar el movimiento estudiantil”, atribuyéndolo a una “decisión de Estado”.