A diferencia del programa Apollo, que depositaba a los astronautas sobre la línea del ecuador lunar, la región polar sur, más específicamente el cráter Shackleton, ha sido la ubicación elegida para el aterrizaje de la misión del Orión.
Este emplazamiento es adyacente a una zona de oscuridad permanente, que podría llegar a contener agua congelada, un elemento crucial para garantizar el establecimiento de bases permanentes futuras y de su “vida fuera de la Tierra”.
Con el objeto de identificar los potenciales recursos e inconvenientes, el Orbitador de Reconocimiento Lunar deberá completar la exploración de la Luna a finales del año 2008.
Para ello, enviará imágenes de alta definición de la superficie de los polos lunares con campos de estudio de un metro.
