El programa Constellation para establecer una base tripulada permanente en la Luna, es el campo de prueba para la primera exploración humana a Marte y al más allá.
Para que los astronautas puedan explorar Marte deben ser capaces de resistir los efectos fisiológicos, los riesgos físicos y la tensión psicológica de permanecer durante un período prolongado de tiempo en las profundidades del espacio. Tan sólo el viaje podría llevar seis meses y los efectos de estar expuestos crónicamente a la gravedad cero y a una dosis baja de radiación prolongada en el cuerpo, deben ser minimizados.
Sin embargo, la mayor amenaza de una misión a Marte giraría en torno al bienestar mental de la tripulación y de qué forma interactuarían los unos con los otros.
La aptitud y cooperación de las personas así como también el estado físico, serán fundamentales para el éxito de una misión de largo recorrido. Los problemas de las misiones extendidas al espacio, incluyen la soledad de un trabajo implacable y necesario durante todo el viaje.
Los astronautas que permanecieron en la estación espacial MIR por períodos de cuatro y cinco meses, manifestaron sentimientos de aislamiento y depresión. El efecto de la permanencia de seis meses en la Estación Espacial Internacional, ha cambiado el criterio de selección de la NASA para los ASCANS (candidatos a astronautas) y el entrenamiento de los mismos para misiones extendidas.
Las futuras exploraciones tripuladas al espacio intergaláctico requerirán que los humanos no solamente sobrevivan a las misiones de larga duración, sino que también se adapten al nuevo medio ambiente y se readapten exitosamente a la Tierra después de su regreso.
