Cuando la Voyager 1 finalizó su misión en Júpiter a principios de abril de 1979, ya había tomado más de 18.000 fotografías. Las imágenes eran mucho mejores que las obtenidas del planeta Tierra, revelando un planeta claramente agrupado. Los astrónomos estudiaron Júpiter desde la Tierra durante cientos de años, pero los científicos se quedaron muy sorprendidos con muchos de los descubrimientos de la Voyager. Las imágenes y datos enviados por la Voyager 1 fortalecieron datos físicos, geológicos y atmosféricos muy importantes. Además, la Voyager 1 reveló que una de las cuatro lunas de Júpiter, Io, poseía gran actividad volcánica.
New Horizons es la séptima misión de la Nasa a Júpiter. La sonda pretende explorar Plutón, aprovechándose de la gravedad del gigante de gas como punto de partida para los confines del Sistema Solar. En febrero de 2007, la New Horizons fotografió a Júpiter y a su luna volcánica Io. Las imágenes mostraron una gigantesca erupción del volcán Tvashtar. Lava roja e incandescente brillaba debajo de una nube volcánica de 330 kilómetros, iluminada por la luz solar.
