La NASA introdujo el Proyecto “Hombre en el espacio” en 1958, como el primer paso de su ambición para hacer llegar al primer hombre a la Luna. Un año más tarde, renombrado ya como el Proyecto Mercury, un grupo de pilotos de la Fuerza Aérea Norteamericana (USAF) conocidos como los “Siete del Mercury”, comenzaron a entrenar.
Walter Schirra, Donald Slayton, John Glenn, Scott Carpenter, Alan Shepard, Gus Grissom y Gordon Cooper formaron parte de un proyecto de cuatro años, para poner a prueba la viabilidad de un vuelo espacial tripulado.
Los objetivos del Proyecto Mercury estaban claros: colocar una nave espacial tripulada en órbita alrededor de la Tierra, investigar la capacidad del hombre para actuar en el espacio y conseguir que tanto el hombre como la nave se mantuvieran a salvo.
Un mono, un chimpancé, dos vuelos humanos suborbitales y cuatro vuelos orbitales humanos realizados más tarde, convirtieron al Proyecto Mercury en un auténtico éxito. Sus experimentos y pruebas de vuelo demostraron que el vuelo espacial humano era posible, pavimentando el camino para los ambiciosos proyectos Gemini y Apollo.
A través de los proyectos Mercury y Gemini, la NASA desarrolló la tecnología y las habilidades necesarias para el viaje a la Luna.
Investigación animal suborbital
Varias especies de animales fueron utilizadas en experimentos con cohetes antes de los vuelos espaciales humanos. Fueron usados para probar las fuerzas de la gravedad, los efectos del movimiento de alta velocidad y otras condiciones relacionadas con los viajes espaciales.
EEUU (En Español)
