La NACA, Comisión Nacional de Asesoría Aeronáutica, fue creada en 1915. Con una inversión inicial de 5.000 dólares al año, su objetivo consistía en supervisar y dirigir el estudio científico de los problemas de vuelo. Se desempeñó a lo largo de 43 años, estimulada por los desafíos de ingeniería relacionados con las dos Guerras Mundiales.
La NACA surgió en una época de gran desarrollo tecnológico global. La Primera Guerra Mundial se agravaba en Europa y los biplanos eran utilizados con frecuencia para misiones de reconocimiento que sobrevolaban las líneas enemigas. En 1915, Henry Ford produjo su automóvil número 100 y Alexander Graham Bell realizó su primera conferencia interurbana entre Nueva York y San Francisco.
La construcción de la primera instalación de la NACA, el laboratorio aeronáutico Langley Memorial, se inició en 1917. En 1922, el Túnel de Densidad Variable de Langley (VDT) comenzó a funcionar. Modelos de alas y diversos prototipos de aeronaves fueron encerrados en la cámara impermeable mientras el aire era comprimido “en la misma proporción del modelo que estaba siendo probado”.
El Túnel de Densidad Variable de Langley aportó valiosos datos para la teoría de las alas y su consiguiente extensión y forma. Fuera del laboratorio, la NACA también dirigió un programa de pruebas de vuelo a escala real.
De hecho, un antiguo proyecto se sirvió de datos de un túnel aerodinámico para el modelo Curtiss JN-4 "Jenny", que posteriormente fueron comparados con las informaciones obtenidas durante toda una serie de pruebas de vuelo que investigaban la elevación y la resistencia.
