En Borneo Ruth fue adoptada por la tribu Iban, quien la enseñó a alimentarse de guisos de renacuajos y a chupar el agua de los caparazones de los caracoles. También se balanceó desde un acantilado en Ruanda sosteniendo únicamente un machete, mientras era perseguida por un gorila de montaña de espalda plateada de más de 200 kilos de peso. En Sudáfrica fue filmada a punta de pistola, en Islandia se desplazó en kayak a través de lagos volcánicos y en los Alpes franceses descendió por las grietas de un glaciar. Además, Ruth se ha enfrentado a la estampida de una manada de elefantes, ha nadado con tiburones en Australia y ha rastreado a los tigres en Nepal. Ella está convencida de que todas estas aventuras son fáciles de enfrentar comparadas con la tarea de ser mamá.
Ahora Ruth está a punto de embarcarse en una experiencia documental que dejará de lado todas sus experiencias pasadas. Por primera vez, se encargará de filmar al mejor experto en supervivencia que jamás ha conocido, mientras se embarcan juntos hacia lo desconocido. Su duro acompañante no podía ser otro que su propio marido.