Al contador Bruno se le presenta el espíritu de su fallecido tío Drauzio, asesinado en una calle de São Paulo, Brasil. La entidad empieza a afectarlo cada vez más, llegando incluso a poseerlo.

Cuando los fenómenos se hacen extensivos a su madre y su hermana, deciden llamar a una especialista para que ayude al espíritu a buscar su descanso eterno. Sin embargo, el espíritu se resiste a partir.