Diana Montoya es una joven estudiante en Medellín, Colombia. Una noche, junto a un grupo de amigos, decide jugar a la Ouija en un parque. Aparentemente sugestionada por esta experiencia, Diana sueña con un fantasma.

Sin embargo, para terror de ella, posteriormente se le presenta también en la realidad. La entidad, entonces, empieza a acosarla y a poseerla agresivamente, sin que su familia y su novio puedan hacer nada para ayudarla. Hasta que deciden acudir a un sacerdote exorcista, desesperados por esta situación.