CUERPO SIMÉTRICO – ¿CIENCIA O EVOLUCIÓN?
Hasta la fecha la ciencia ha intentado demostrar que en distintas culturas el cerebro humano considera más atractivos los rostros simétricos. Científicos británicos extendieron el estudio a las medidas corporales y concluyeron que el cerebro también parece preferir los cuerpos simétricos. ¿Por qué? La respuesta es simple. Por lo general, un cuerpo armónico indica la existencia de un cuerpo más sano. Y un cuerpo sano se traduce en un mayor potencial reproductivo, en una mejor “calidad genética” y en una mayor capacidad competitiva frente a los demás.
El equipo de psicología evolutiva de la universidad británica de Brunel creó imágenes tridimensionales de los cuerpos de 40 hombres y 37 mujeres de 21 años. Eliminaron el color de piel y de cabello para que los prejuicios no afectaran las respuestas y los midieron milimétricamente. Más tarde, 87 jóvenes calificaron los cuerpos. La conclusión fue clara: aquellos que tenían cuerpos simétricos también poseían mayor sex appeal.
Los jueces llegaron a la conclusión de que las mujeres deberían tener las piernas largas, la cintura pequeña y los pechos y las caderas grandes. Rasgos físicos que los investigadores creen que se perciben como un mayor índice de fecundidad. En los hombres, sin embargo, se preferían las piernas fuertes, el torso grande y los hombros anchos.
La explicación a estos resultados parece encontrarse en la teoría de la evolución: “Los rasgos de fortaleza sugieren mayor capacidad de competitividad y más posibilidades de supervivencia que los de debilidad”. Siempre se supo que los rostros simétricos parecían ser entendidos por el cerebro como más atractivos aunque la novedad está en que la atracción sexual también parece depender de la simetría del cuerpo.