Introducción

El Antiguo Egipto no era una sociedad alfabetizada. Muy pocas personas comunes podían leer o escribir. Sin embargo, los hechizos y rituales eran grabados por los escribas en papiros y por los artesanos sobre las tumbas, monumentos y ataúdes, en una misteriosa escritura jeroglífica.

Jeroglíficos

Hasta Champollion se creía que los jeroglíficos eran simples representaciones pictóricas de las palabras que ellos simbolizaban. Sin embargo, Champollion comprobó que se trataban de una compleja mezcla de pictogramas, sonidos fonéticos y letras alfabéticas; y que el idioma del Antiguo Egipto estaba relacionado con el cóptico, que todavía existe en la Iglesia Cristiana Cóptica.

Los jeroglíficos son un tipo de escritura bajo el denominado sistema rebus, que utiliza símbolos prestados para representar palabras nuevas con los mismos sonidos, sin tener en cuenta el significado original. Decodificando el lenguaje del Antiguo Egipto, Champollion desenterró un mundo de conocimientos. Los egipcios no usaban vocales en la escritura sino que había que adivinarlas de acuerdo al contexto.

Papiros

El papiro fue utilizado por primera vez alrededor del año 4000 aC, convirtiéndose así en una de las mayores exportaciones de Egipto. Era producido bajo monopolio del estado y su proceso de producción estaba secretamente guardado.

A diferencia del papel, que está hecho con la pulpa de las fibras de las plantas, el papiro se elabora a partir de tiras finamente cortadas procedentes de los tallos de las cañas del papiro, sumergidas a su vez durante tres días hasta clarificarse. Las tiras son colocadas sobre una tela de lino primero horizontalmente y luego de forma vertical. Posteriormente son apiladas y colgadas para secarse al sol.

La producción de papiros se detuvo al inventarse el papel en China en el año 105 dC. En 1965 un científico egipcio redescubrió el secreto de su elaboración.