Introducción

La agricultura era la forma de vida más común para la gran mayoría de los egipcios. Sus hábiles artesanos también se encontraban entre los mejores del mundo, tal y como indica el trabajo que los ha sobrevivido. Pero la vida egipcia no era sólo trabajo.

Agricultura

Cada año, durante 3 o 4 meses, las tierras cultivables de Egipto eran inundadas por el Nilo. Tan pronto como las aguas retrocedían, dejando una capa de cieno fértil, el trabajo comenzaba. Para romper los depósitos antes de que la semilla pudiera ser sembrada y pisada por los animales, la tierra necesitaba ser arada dos veces. Los cultivos incluían trigo, cebada, lino, frutas y vegetales (cebolla, ajos, verduras para ensalada, arvejas, lentejas y frijoles). Los cultivos eran regados mediante irrigación de cuencas (pequeños diques alimentados desde el Nilo por canales) y “shaduf”, cubetas con contrapesos con las cuales se podía sacar agua del río hacia un canal en el borde del campo.

DATO CURIOSO: La lechuga era considerada como un afrodisíaco en el Antiguo Egipto.

Comercio y artesanía

Los artesanos egipcios trabajaban colectivamente en comunidades locales o en talleres, conectados a los templos o a los palacios. A veces incluso vivían juntos en villas especialmente construidas para trabajar en grandes proyectos, como por ejemplo la construcción de una tumba o de un palacio. Muchas de estas villas de artesanos ya han sido excavadas, como la conocida Deir el-Medina, cerca de Tebas, hogar de quienes construyeron el Valle de los Reyes. La estima que se tenía de los artesanos era tan alta, que los mejores de ellos disponían de tumbas sumamente elaboradas y decoradas. La calidad de las pinturas y el mobiliario de la tumba de Sennedjem, en Deir-el Medina, nos indica la importancia de sus habilidades. Murales en la tumba de Sennedjem.

Ocio

A los nobles egipcios les gustaba divertirse a gran escala. Organizaban fiestas en las cuales cazaban pájaros, cocodrilos, hipopótamos y leones utilizando carros, perros e incluso guepardos domesticados. Ellos además inventaron la pesca por placer. Sus banquetes eran eventos elaborados para celebrar nacimientos, matrimonios o festivales religiosos. Contrataban cocineros, se vestían con sus mejores galas, bebían copiosas cantidades de vino y eran entretenidos por músicos y bailarines.

El deporte proporcionaba diversión a todos. El box y la esgrima eran populares y los nuevos faraones realizaban carreras alrededor de las pirámides muy frecuentemente.

Los juegos de mesa también eran extremadamente populares, especialmente el Senet, un juego basado en el pasaje de los muertos hacia el submundo.